Soy una superheroína
No falla, debo ser alérgica a las mañanas. Sea verano sea invierno; en cuanto salgo de la cama, ahí va mi tanda de estornudos. Aunque supongo que en verano estornudo menos.
He llegado a contar 14 seguidos. ¿Sabéis que los estornudos son tímidos? Normalmente, cuando recuerdo que los he de contar para batir mi propio récord milagrosamente, desaparecen. Aunque la alegría dura poco. Supongo que hace mucho que superé esos 14, pero no los conté.
No os imagináis lo engorroso que es el estar preparándote el café con leche mientras vas estornudando. No, porfavor, que no estornudo encima, faltaría más. Pero claro, siempre te viene cuando vas a poner la taza repleta en el microondas y justo a mitad de camino entre la encimera y el aparato... así que aguanta el estornudo (que es mu complicao) hasta haber conseguido apoyar el vaso en la encimera otra vez para que no se derrame con la fuerza del susodicho. Cuando no lo consigo... ¡a coger la fregona!
Hace mucho que vi en la tele, en un documental raro, raro, donde decían que los estornudos pueden llegar a alcanzar una velocidad de entre 110 y 160 km/h. ¿No es flipante?
Pues he llegado a una conclusión. Soy una superheroína. Sí señor. Llevo ya cosa de unos ocho años, estornuda que te estornudarás, salvajemente, por las mañanas, así que, calculo que mi velocidad de estornudo habrá superado ya los 160 km/h. Debo estar en los 200, ¡¡mínimo!! Pues todos sabemos que con la práctica se mejora.
Y si a eso añadimos que rompí un jarrón de un estornudo... Dicho así te imaginas a mí estornudando y haciendo que el jarrón explote por la onda expansiva. O que la onda expansiva haga que el jarrón se desplace y caiga al suelo pulverizándose por tal tremendo golpe (esta es la versión para los menos creyentes). Lo que en realidad pasó es que, estando sentada en el sofá, agarré el jarrón por el asa (es que era un jarrón con forma de cisne... muy majo él >_< que llevaba en casa toda la vida) y lo fui a poner en el suelo (estaba un poco vaga) y justo cuando iba a apoyarlo... ¡Zas! Estornudo que te crío. Entonces, con la fuerza de éste, mi brazo se impregnó de la velocidad de la sacudida y golpeó el jarrón contra el suelo y se rompió.
Y claro, ya ves a mi madre preguntándome: ¿Pero qué has hecho? Y yo respondiendo: ¡Que no he sido yo, lo juro, ha sido el estornudo!
Es otra de las razones por las cuales creo que soy una superheroína, rompo cosas y cuando lo explico no me creen y encima, me castigan.
Es más, desde ese incidente y gracias a mis estornudos matutinos, estoy empezando a dominarlos. Sí. Creo que los estornudos mañaneros no son más que un entrenamiento para controlarlos, para utilizar ese poder cuando yo quiera.
Lo malo es el nombre que me tendría que poner... "Estornudowoman". Muy feo. A ver en inglés todo: "Sneezewoman". No sé no sé.
Mali Gna




Comentarios sobre Soy una superheroína
Mejor si te lo tomas con sentido del humor.
Un saludo.
Anda ten cuidadin con les cosines
Besinos pa las dos,cuidaros