De cómo una agujofóbica pasó a ser una veterinaria de inyección.
Esto me pasa por querer tener animales, que luego te olvidas que estos bichos también se ponen enfermos. Os contaré mi día.
Me levanto, y mientras se me prepara el café voy recogiéndo los vómitos que va dejando Missy, mi gata siamesa, y la mayor de las dos, tan mayor que a veces no calcula bien el salto y acaba en el suelo, es muy triste verlo, ya no controla mucho de nada.
Después del café, hago añicos el cuarto de pastilla que tiene que tomarse la gata pequeña, que la han operado de la matriz, que la tenía infectada. Le mezclo el polvillo con la comida de lata y le acerco el platito para que se lo coma con tranquilidad, ya que tiene puesto el típico enbudo de cabeza.
Ahora la tortuga. Me lavo las manos y preparo la inyección. Estoy preparando una inyección... yo, que puedo ver sangre y tripas en películas de terror pero que cuando salen agujas tengo que taparme los ojos... estoy preparando una inyección para pinchar a la tortuga...
Dejo a la tortuga (que resultó ser tortugo) en la pica y la enjuago un poco. El veterinario me explicó cómo hacerlo. Le empujas la pata de atrás que le toque (cada día una) hacia dentro y en el muslito le pinchas. Esto sería fácil para cualquier persona que no haya hecho una escena los tres días antes de ir a que le sacaran sangre por primera vez, y que una vez en dicha operación, respirar como si de un parto se tratase (con el gracioso comentario de la enfermera sobre tu persona incluido, claro). "Si no es nada, mujer", te dice. Y tú ya lo sabes de sobra que no es nada, que no duele tanto como para que en la sala de espera del ambulatorio te empiezes a marear cuando escuchas tu nombre, todo eso ya lo sabes, pero no es el dolor lo que te hace sufrir, es la aguja quilométrica, es el tener algo clavado en el cuerpo sacándote algo...
El veterinario se podía haber ahorrado el comentario de: "se te quejará porque les duele". ¡¡¿¿Pero tú eres tonto tío??!! O sea, a ver, algo tan delicado como poner una inyección que tiene que hacerlo una novata de mierda y encima le dices que le va a doler... ¡¡¡ con lo mal que se la voy a inyectar !!! Es mucha responsabilidad encima de mi persona. Como si no tuviera bastante con mi sufrimiento ahora me entero que el tortugo lo va a pasar mal, y como no tengo ni idea, se lo voy a hacer pasar peor, puta madre.
Mierda, primer intento, después de una hora de poner al tortugo en posición. Como tiene la piel dura tendré que hacer más fuerza... y al pobre ya le he dao un leve pinchazito, me mareo. No puedo hacerlo. Y no puedo esperar a que venga mi padre y lo haga él porque llega por la noche y se la tengo que poner ahora, por la mañana.
Entonces me imagino llorando delante de su cuerpo inerte diciendo: "aaaiii!! Si sólo era un pinchazo de nada!! Y ahora por no hacerlo el tortugo se me ha muerto!!! Qué tonta fui!! Por no provocarle un sufrimiento de unos tres segundos le he provocado la muerte!!".
Así que fui, la agarré con todas mis fuerzas (que no veas la fuerza que tiene el jodío) y ahí estaba la aguja, clavada en su pata. Pobre, se movía mucho, le tenía que estar haciendo un daño horrible. Pero ya está, ya está puesta. Y sólo lo tengo que hacer cinco días...
Ahora vuelvo con la gata pequeña. La pongo boca arriba y le pongo el iodo en la cicatriz de la panza. Cuando acabo me quedo un rato con ella para que se le seque un poco, pero Misty se ha cansado de esperar y no mira por la salud de mis piernas, así que como se quiere ir, se va y yo me quedo con unos arañazos que no veas.
Así que me toca a mí. Me voy al baño y agarro la botella de agua oxigenada y la vacío en mi pata.
Al día siguiente vuelta a empezar. Esta vez no necesité tanto drama con la tortuga, pero sí que me pasé unas cuatro o cinco veces poniendo y quitando a la tortuga de la posición para pincharle. Entonces observé que como sabía lo que iba a pasar lo pasaba peor porque él no sabía cuándo le iba a pinchar ( y yo tampoco ), eso me ayudó a pincharle de una vez por todas y aliviarle el sufrimiento de la incertidumbre, que ya tiene suficiente con el dolor de la inyección.
Y seguramente que sólo amigos y familiares se han acabado de leer este relato entero. Así que aprovecho para saludarles a todos. Besos !!
Mali Gna



