Hasta el infinito y más allá
Hace treinta años, la NASA lanzó, desde Cabo Cañaveral, las sondas Voyager 1 y Voyager 2, en una misión que sólo se puede realizar cada 175 años, aprovechando el impulso gravitatorio que la conjunción de los planetas permitía en ese momento.
Las Hermanas Voyager cuentan con cosas como un disco de oro con una selección de hora y media de música, saludos en 55 idiomas (esto si que es una piedra Rosetta), y varias cosas más que seguro que les son de mucha utilidad a los extraterrestres para localizarnos e invadirnos de una vez por todas.
Desde hace treinta años, pues, estas sondas recorren nuestra galaxia facilitándonos hermosas imágenes en color de Saturno, Urano, Júpiter, Neptuno… La información llega en una señal tan débil que ha sido necesario remodelar los sistemas de recepción terrestres. El proyecto se abandonó cuando se las dio por perdidas, pero cuando se dieron cuenta que, milagrosamente, seguían “vivas” durante mucho tiempo más que el previsto, algunos de los científicos que estuvieron encargados del proyecto, ya jubilados, volvieron a sus puestos. Y por ahí siguen. Se calcula que seguirán enviando información 15 años más. La Voyager 2 está ahora mismo el los límites de nuestra galaxia, a punto de alcanzar la Heliopausa, lo desconocido…
Y ahora que vengan a decirnos que el ser humano es el centro del universo, que Dios nos creó a su imagen y semejanza y bla, bla, bla. Somos pequeñas micropartículas en mitad de la nada, a un número desconocido de millones de años luz del centro del Universo…
Mapis




Comentarios sobre Hasta el infinito y más allá
XDDDD
Me ha encantao tu comentario Olivia, anímate a escribir algo, o si tienes blog, puedes dejar tu link en enlaces, y tal.
Esa Mapi, esa Mapi, eh!!! eh!!! ^o^
Mali Gna